Desde abril de 2022, María Emilia Capitani practica hipismo en el Club Leones, destacándose por sus excelentes resultados en poco tiempo. “Desde chiquita siempre me gustó, un día me dieron la oportunidad y arranqué”, le contó a Nuevo Día la monteboyense de 15 años.
Mientras cursa el cuarto año en el Instituto Técnico Agrario Industrial (ITAI), de Monte Buey, María Emilia organiza sus tiempos para poder viajar a Leones 2 ó 3 veces por semana con el fin de entrenar y prepararse para los diferentes torneos. “En estos años, me acompañaron en mi formación Juan Ángel Donato e Irina Delfederico, quienes me apoyaron en todo momento”, comentó.

En diciembre de 2024, la joven jinete se consagró subcampeona en la categoría Children 1 metro y obtuvo el primer lugar en la prueba de 1 metro, del concurso Centro Ecuestre Pegasus.
“De esas experiencias, me llevé mucho aprendizaje: entendí que de los errores también se aprende y que cada recorrido sirve para mejorar. Los resultados fueron importantes, pero lo más lindo fue todo lo que aprendí”, le confesó a este medio.
La monteboyense se preparó entrenando de forma constante y enfocándose en mejorar detalles como el ritmo, los recorridos y la confianza en pista. Asimismo, trabajó con sus entrenadores para corregir errores y llegar más segura a las pruebas. Tantas semanas y semanas de esfuerzo valieron la pena.

GF Quentin, aliado del éxito
Además de sus entrenadores, María Emilia no está sola en este camino del hipismo. La acompaña GF Quentin, su caballo, con quien semana a semana se prepara para seguir creciendo dentro de esta disciplina.
“Mi meta es seguir mejorando de a poco, ganar más experiencia en las pruebas más altas, poder competir a un mejor nivel y seguir disfrutando del deporte”, sostuvo. Mientras avanza guiada por esos objetivos, periódicamente le dedica varias horas al entrenamiento.

Este año, la amazona triguera arrancó las prácticas poniendo más el foco en la técnica que en la altura, tratando de ordenar mejor los recorridos y corregir detalles. En 2026 quiere “seguir por ese lado, ser más constante y mejorar de a poco en las pruebas más altas”.
Dentro de los diferentes desafíos que debe enfrentar en los torneos, la jinete reconoce que le cuesta especialmente la prueba de 1,10, porque es un nivel que todavía le exige mucho. En cambio, se siente más cómoda en la de 1 metro.
En cuanto a GF Quentin, también tiene su rutina en el Club Hípico del Club Leones. “Su cuidado es bastante diario: se controla la alimentación, el estado físico y se lo entrena en pista. Antes de los torneos, también se ajusta el trabajo para que llegue en buenas condiciones”, describió María Emilia.

Fotografías: Nuevo Día. María Emilia Capitani.






