Desde hace una década, forma a los trigueros del fútbol infantil. Tras los éxitos con la categoría 2011, dirige a los chicos de la octava y la séptima división del Club Leones.
En los últimos años, Nicolás Viale (32) acompañó a los chicos del fútbol infantil del Club Leones a obtener campeonatos que dejaron huella. En el primer semestre de 2024, tuvo una destacada actuación en la Copa de Plata con la quinta división, 2009-2008. Ese año también dirigió a la categoría 2011, campeona de la Copa de Oro en el Torneo Clausura de la Liga Bellvillense de Fútbol.
En 2025, a su vez, ese equipo se alzó con la Copa de Plata del Torneo Clausura de la Liga Bellvillense. “A lo largo de todos estos años en el fútbol infantil, me tocó jugar 7 finales y en 3 oportunidades pudimos salir campeones: 1 Copa de Oro y 2 Copas de Plata”, le dijo el Director Técnico (DT) a Nuevo Día.
Actualmente, Viale ya no dirige a los chicos de la 2011, pero sigue siendo uno de los referentes técnicos del fútbol infantil triguero. Hoy, el DT se ocupa de las categorías 2014 y 2013, la octava y la séptima división, respectivamente.
Al igual que años anteriores, su desafío radica en seguir fortaleciendo el crecimiento de los trigueros, más allá de los trofeos. “Uno también se queda con ver a los chicos que pasaron por el fútbol infantil jugando en primera o en equipos de Copa de AFA, donde actualmente tenemos a 4 ó 5 de ellos. Eso a uno lo pone muy feliz porque demuestra que el trabajo fue bueno”, comentó.
En diálogo con este medio, el técnico repasó su trayectoria, describió los objetivos del plantel para esta temporada y analizó algunos episodios de violencia que tuvieron lugar semanas atrás durante un clásico local.

De jugador a DT de campeones
Nicolás Viale comenzó a jugar al fútbol hacia 1998, cuanto tenía 5 años, y siguió hasta los 19. “Esos inicios fueron muy divertidos y estuvieron llenos de anécdotas relacionadas con compañeros, entrenamientos y viajes hasta algún club. Nosotros salíamos muy temprano. Era un poco distinto a la actualidad. Nos quedábamos toda la jornada y veíamos diferentes categorías para luego regresar en el colectivo”, recordó.
En 2012, dejó de jugar, pero nunca se despidió de la pelota. Hacia 2015, comenzó a formar a los chicos del fútbol infantil del Club Leones. Empezó como entrenador de las escuelas y ayudante de Andrés Garrone en las canchas chicas y de Mauricio Miranda en las grandes. Tras un impasse, en 2017 retomó junto a Matías Partridge. Desde entonces, siguió entrenando a diferentes categorías hasta la actualidad.
Su nuevo rol dentro del fútbol infantil quedó consolidado en los últimos campeonatos de la Liga Bellvillense, especialmente cuando acompañó a la categoría 2011 a obtener excelentes resultados. Fue un proceso de crecimiento permanente, partido tras partido.
Con los chicos de la categoría 2011 conseguiste la Copa de Oro en el Clausura de 2024 y, un año después, la Copa de Plata. ¿Cómo viviste esos momentos?
NV: En realidad, no solo nos quedamos con esos 2 títulos o campeonatos, porque 2011 fue una categoría que dijo presente en muchas finales. Los chicos se repusieron a las derrotas, en las que a veces terminaban llorando o frustrados. Nunca bajaron los brazos y así pudieron lograr el objetivo que se habían propuesto: ser campeones.
Digo esto porque en 2023 jugaron 2 finales, pero les tocó perder en la primera por penales y en la segunda por 1 a 0. Ese fue su primer año en cancha grande.
Luego, en el tercer torneo también quedaron en semifinales de la Copa de Oro por penales y en el cuarto –es decir, el segundo torneo de 2024- pudieron obtener el tan ansiado título. En 2025, jugaron y ganaron el torneo de Copa de Plata.
¿Qué les permitió llegar tantas veces a esas instancias?
NV: Creo que la insistencia. No se quedaron con la tristeza de no haberlo logrado la primera o segunda vez. Se siguieron entrenando, esforzando, confiando uno con el otro… siguieron luchando. Se habían propuesto llegar y creo que esa fue su fortaleza: no darse por vencidos nunca e intentarlo siempre hasta último momento.

Nueva etapa: Categorías 2013 y 2014
En la actualidad, Viale sigue volcando todo el aprendizaje que construyó en la última década como DT a otras categorías del fútbol infantil triguero: 2013 y 2014. En esa tarea, le acompaña un equipo integrado por nuevos técnicos y otros referentes que ya vienen trabajando con él desde hace tiempo.
¿Con quiénes te ocupás de la preparación de los chicos?
NV: Tenemos un grupo humano de entrenadores muy lindo. Estoy con UlisesTaca, que es mi ayudante, y con Aylén Sosa, encargada de la preparación física.
Dentro del grupo del fútbol infantil también están Iván Díaz, que hace muchísimos años que trabaja; Alejo Prieto; Brian Rojas; Esteban Natali y Lucas González, quien se hizo cargo del entrenamiento de arqueros.
La preparación viene de años de errores y de aciertos; de compartir ideas e intercambiar con nuestros compañeros, los profes; de sentarse con el actual ayudante o con quien esté a cargo de la categoría, para armar las rutinas; ver qué entrenar, cuándo y cómo hacerlo.
Además, cuando tenemos la posibilidad, asistimos a clínicas de fútbol y a clubes de AFA que suelen hacer capacitaciones para seguir aprendiendo día a día.
En el caso de las nuevas categorías, ¿qué fortalezas vienen potenciando y qué debilidades están trabajando?
NV: Son 2 categorías nuevas para mí. Es la primera vez que tengo a estos chicos. En el caso de la categoría 2014 es su primer año en cancha grande, por más que muchos ya jugaron el año pasado en la 2013.
La fortaleza que noto en ellos es que conformaron un grupo de niños muy divertido. Se llevan muy bien. Son compañeros dentro de la cancha y amigos fuera de ella. Viven un montón de momentos, y eso ayuda mucho.
Se los ve muy dispuestos a aprender, a ayudar al compañero, a tratar de hacerlo mejor para que el equipo funcione. No están pensando en ellos, no importa quién haga el gol, no importa quién dé el pase, sino que piensan y “trabajan” para el equipo. Trabajan es una manera de decir porque ellos, en realidad, van a divertirse.
En cuanto a las debilidades, es difícil decirlo porque son muy chiquitos, pero pueden ser las desatenciones naturales de un niño de esa edad. De todos modos, con el tiempo seguramente lo van a ir aprendiendo e incorporando.

En cuanto a la participación actual en la liga, ¿cuál es el balance hasta ahora?
NV: Todavía es un balance a medias porque el campeonato está en marcha. Pero, en general, es muy bueno por el desempeño de los chicos. Los jugadores vienen muy bien no solo en cuanto a la tabla de posiciones, sino también por cómo se mejoran día a día para progresar. Van de menor a mayor y, como te dije antes, tienen mucha predisposición para aprender. Hay muchísimas expectativas.
¿Planes para 2026?
NV: Son los mismos que tenemos todos los años, con todas las categorías: como equipo, tratar de que mañana seamos mejores que hoy. Aprender de las equivocaciones para que, a medida que pase el tiempo, cometamos la menor cantidad de errores posible. Tratar de jugar hasta el último día en la copa que sea, de estar presentes y competir divirtiéndonos todos los sábados.
Más allá del trabajo grupal y de los resultados exitosos, a nivel personal, Nicolás quiere seguir aprovechando esta etapa de su carrera y, en el futuro, lograr dirigir también el fútbol mayor.
“Disfruto mucho del trabajo en fútbol infantil, ya lo hago desde hace muchísimos años. Obviamente, a uno le gusta estar en divisiones de fútbol mayor. He tenido esa posibilidad en 2 periodos, y ojalá que el día de mañana pueda dirigir primera, pero todo en su momento, no hay que apresurarse”, analizó el DT triguero.

Violencia en las canchas, otro partido a superar
Semanas atrás, en un clásico entre Leones y Sarmiento del fútbol infantil, algunos incidentes amargaron la jornada. Insultos entre padres, intervenciones desafortunadas de algunos referentes deportivos y llantos entre los pequeños jugadores le dieron lugar al peor visitante de las canchas: la violencia.
Consultado por el incidente, Nicolás aseguró: “Esta situación no debió haber pasado y tenemos que trabajar para que no vuelva a suceder. En el caso de los chicos, vamos a seguir abordándolo como lo venimos haciendo: charlando e inculcando el respeto. Sea favorable o desfavorable el resultado, hay que respetar al rival. No hacer lo que no nos gusta que nos hagan”.
En cuanto a las familias, el DT fue categórico: “Un resultado no nos puede mover el eje. El respeto es fundamental. Debemos aprender a ganar y a perder, y no volvernos locos por un resultado adverso”.
Fotografías: Nuevo Día y Nicolás Viale.






