Por Gloria Mazza
Siempre se ha hablado de la educación emocional en escuelas, colegios, jardines infantes, pero, ¿qué pasa con los estudiantes universitarios y las universidades?
En este ámbito, esta estrategia educativa, bien desarrollada es, una de las herramientas claves para mejorar el rendimiento académico, reducir la deserción y fortalecer la salud mental en un período de alta exigencia y transición personal, por el que transitan los estudiantes.

Sus beneficios principales son:
- Manejo del estrés y ansiedad, (ya que proporciona herramientas específicas, para que los estudiantes, puedan afrontar exámenes o entregas de trabajos, bajo la presión de la demanda), desarrollando así, un buen autoconocimiento para la regulación de sus emociones desagradables, creando buenas estrategias para su futuro laboral, lo cual lleva a un
aumento del rendimiento académico, dando lugar a que los estudiantes puedan aumentar su inteligencia emocional, regulando mejor sus frustraciones ante calificaciones negativas o bajones de energía por cansancio de estudio; siendo, más flexibles a tener sus propios métodos de descanso y autocuidado, además, de mantener una motivación intrínseca.
- Progresan a su vez, en su resiliencia necesaria para superar las crisis vocacionales o de adaptación durante la carrera. Sobre todo, en la potenciación de habilidades blandas; ya que al ir adquiriendo destrezas nuevas, fomentan el trabajo en equipo, la comunicación asertiva, la empatía y el liderazgo, competencias altamente demandadas en el mercado profesional.


¿Qué metodologías, pueden implementarse en las universidades?
Es muy positivo, incluir talleres sobre autorregulación, registro diario de emociones, mindfulness, autocuidado y gestión del estrés en los planes de estudio. Y es primordial, mantener abiertos, espacios de escucha y mentoría académica.
En cuanto a la formación docente, lo más importante es capacitar a los profesores universitarios para que identifiquen señales de agotamiento (burnout) y promuevan un ambiente de aprendizaje seguro y motivador.
De este modo se asegura que la educación emocional, este bien cubierta y desplegada como estrategia educativa…

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