Claudia Godoy (San Marcos Sud) y Julieta Aquino (Inriville) acompañaron el reclamo por los jubilados tras el cierre del Sanatorio Sudeste. Denuncian falta de financiamiento, deudas de PAMI y un sistema al límite.
En el marco de la reunión realizada en el Centro de Jubilados de Marcos Juárez, las intendentas Claudia Godoy, de San Marcos Sud, y Julieta Aquino, de Inriville, expresaron su preocupación por la situación sanitaria tras el cierre definitivo del Sanatorio Sudeste y advirtieron sobre un escenario crítico que impacta en toda la región.
Ambas jefas comunales coincidieron en que el problema excede a una ciudad y refleja una crisis estructural que afecta a municipios de todo el país.
Un impacto que atraviesa a toda la región
La intendenta de San Marcos Sud, Claudia Godoy, manifestó su solidaridad con los jubilados y destacó la gravedad de la situación. “Es una situación muy dolorosa para los adultos mayores. Un traslado de 120 kilómetros implica un costo humano, económico y emocional muy grande”, señaló. En ese sentido, advirtió que el escenario podría agravarse: “La cuestión de la salud se va a seguir complicando”.
Municipios al límite
Godoy fue contundente al describir el rol que están cumpliendo los gobiernos locales. “Todos los servicios que el Estado nacional no está prestando, lamentablemente los estamos sosteniendo los municipios”, afirmó.
Además, cuestionó el desfinanciamiento: “PAMI no nos está pagando las prestaciones y ya no nos queda margen para seguir resolviendo todo”.
Traslados, un problema estructural
Uno de los ejes centrales del reclamo fue el sistema de derivaciones y traslados. “Estamos trasladando a nuestros adultos mayores a Bell Ville, Villa María y Córdoba, pero muchas veces sin recibir el pago correspondiente”, explicó Godoy. Y agregó: “Es una situación que ya no es solo económica, es también moral”.
Una crisis que afecta a todos los municipios
Por su parte, la intendenta de Inriville, Julieta Aquino, amplió la mirada y aseguró que la problemática es generalizada. “No es una realidad de un municipio en particular. Es la realidad de los 427 municipios y comunas de Córdoba”, sostuvo.
Además, explicó que en localidades más pequeñas la situación es aún más compleja: “Nosotros tenemos atención primaria, pero siempre debemos derivar”.

Demoras y fallas en el sistema de emergencias
Aquino también cuestionó el funcionamiento del sistema de traslados contratado por PAMI. “Las empresas que deberían trasladar a los pacientes tienen demoras de 24 a 48 horas. Es inviable”, advirtió.
Ante esa situación, los municipios intervienen con recursos propios: “No vamos a dejar de trasladar a un paciente, pero lo hacemos con ambulancias municipales”.
Fondos insuficientes y deuda creciente
Las intendentas coincidieron en señalar la falta de financiamiento como uno de los principales problemas. “La coparticipación viene en baja y eso impacta directamente en los fondos para salud”, explicó Aquino.
Además, denunció el desfasaje en los programas nacionales: “Los valores que paga el programa Sumar están totalmente desactualizados y ni siquiera se están abonando”.
Un sistema que recae en los municipios
En el cierre, ambas dirigentes remarcaron que la presión recae cada vez más sobre los gobiernos locales. “A la gente le golpea la puerta al intendente, porque es el que tiene más cerca, pero hay responsabilidades que son nacionales”, sostuvo Aquino.
Mientras tanto, la preocupación crece en toda la región ante la falta de respuestas estructurales y el impacto directo en la atención de los jubilados.
Fotos: Nuevo Día


