30 noviembre, 2025

Laura Fobbio: “El entusiasmo por la literatura se contagia y la lectura en voz alta, en grupo, incluye”

De la biblioteca de las escuelas locales a las de las universidades. De los grupos con compañeros del secundario para hacer un práctico a los grupos de trabajo entre facultades argentinas y de Uruguay. Del deseo de conocer más, en su ciudad natal, a la posibilidad de dirigir un equipo de investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), construyendo conocimientos para que otros, en el futuro, también puedan transformar sus vidas con esos saberes.

A lo largo de 20 años, Laura Fobbio consolidó una carrera en el campo de las Letras que hoy le permite vincularse con referentes de las artes a través de diferentes actividades, que van desde las aulas hasta los congresos internacionales.

En 2005, se recibió de licenciada en Letras Modernas y en 2014 de doctora en Letras Modernas por la Facultad de Filosofía y Humanidades, de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Entre 2014 y 2017 realizó un posdoctorado en el marco de una beca  de CONICET, desarrollando investigaciones dedicadas al teatro argentino de finales del siglo XX y del siglo XXI. Asimismo, es docente universitaria y autora de libros, capítulos de libros y artículos publicados en revistas especializadas.

Laura cuenta con trayectoria en extensión universitaria, comunicación pública de la ciencia y de la tecnología y la gestión editorial, por lo que se dedica a organizar eventos académicos-científicos y es convocada a participar como expositora en paneles y conversatorios donde se analizan y debaten las temáticas que investiga. Esta expertise le permitió, además, formar parte de las comisiones directivas de grupos de trabajo universitarios y sociedades dedicadas a la investigación y a la crítica en artes.

Estudiar y poner en debate ideas sobre el vínculo entre el teatro y la poesía, por ejemplo, puede sonar demasiado académico en tiempos de diálogos mediados por la tecnología, pero en esta entrevista con Nuevo Día, la docente e investigadora leonense nos demostró que, más allá de los tecnicismos y de los conceptos en los que está acostumbrada a navegar, el estudio de las artes se trata de algo esencial para seguir vinculándonos como seres humanos.  

¿Por qué decidiste estudiar Letras?

LF: La decisión de estudiar Letras Modernas deviene de mi interés y disfrute por la lectura de literatura y la escritura desde la infancia. Desde pequeña escribí poemas, asistí a un taller de declamación y a talleres literarios que se dictaron en Leones, Bell Ville y Marcos Juárez. Todo ese recorrido creativo y formativo me hizo querer seguir aprendiendo sobre literatura y otros discursos sociales.

En esa decisión, ¿influyeron personas de Leones?

LF: Mis padres siempre acompañaron y acompañan todas mis decisiones, estén o no de acuerdo con ellas, lo que es aún más valioso, y lo hacen desde el profundo cariño. Aún hoy me dicen “Si te hace bien, hija, si te hace feliz, estamos con vos”. Y, en particular, apoyaron la decisión de estudiar Letras Modernas, y realizaron mucho esfuerzo para que pudiera hacerlo en Córdoba, así como también acompañaron toda mi formación literaria en la infancia y adolescencia.

Además, quiero mencionar el apoyo de mis maestras del Instituto General José María Paz -Amalia Igoillo y Adriana Spiluttini-, de mis profesoras de Lengua y Literatura de la ESCBA -María Isabel Fruttero, Ana Lía Conti y Lucila Pelizzari- así como de la profesora del taller literario Dulce Palabra de Marcos Juárez, Laura Castellano, quienes generosamente compartieron sus lecturas y alentaron mis búsquedas.

También me sentí muy apoyada por toda mi familia: mis abuelas, mis tíes, mis primes, quienes siempre se interesaron por lo que hacía, por cómo me sentía con mi carrera, lo que permitía y permite que lo que me apasiona sea compartido.

Con el tiempo, una se da cuenta de lo importante que es poder compartir lo que somos y hacemos con nuestra comunidad. Es por eso que estoy sumamente agradecida con todes elles.

¿Cuál es tu especialidad en este momento?

LF: Actualmente, estudio las interacciones entre artes escénicas e investigación en Córdoba en el siglo XXI. En ese marco, analizo las traducciones de la plástica en la escena, los procedimientos autorreferenciales, la relación entre escena y feminismo, entre otros ejes.

Para ello, asisto a ensayos de obras, hago entrevistas a les artistas, consulto sus archivos y construyo otros, y analizo todo lo que conforma los procesos creativos de obras escénicas como teatro, danza, performance, etcétera. Esas indagaciones las realizo en el marco de mi plan de trabajo como investigadora asistente del CONICET, con lugar de trabajo en la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), y como directora del proyecto “Investigaciones escénicas entre artes y vida en Córdoba en el siglo XXI”, el cual dirijo junto a Germán Brignone.

Ese equipo está integrado por reconocides artistas-docentes-investigadores. Este último proyecto cuenta con subsidio y aval de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC. Está radicado en el Centro de Investigaciones “María Saleme de Burnichón”, de la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH), de UNC, y se encuentra covinculado con el Instituto de Artes del Espectáculo de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En estos años de carrera, ¿cuál fue tu principal desafío profesional?

LF: Creo que el desafío fue y sigue siendo diseñar herramientas teóricas, metodológicas, poéticas y políticas suficientemente sólidas y, al mismo tiempo, maleables, para que mis estudiantes y tesistas se las apropien y puedan con ellas leer, escribir, crear, imaginar proyectos, llevarlos a cabo y, por qué no, transformar su/el mundo.

Jornadas “Experiencias de investigación en artes: atravesar las disciplinas 2024”, en la UPC. De izq. a der.: Laura Fobbio, Cecilia Priotto y María José Apezteguia. Foto: Florencia Castellar.

Libros entre algoritmos

Además de investigar, Laura Fobbio es profesora adjunta en la cátedra de Introducción a la Literatura, que se dicta en la Escuela de Letras de la FFyH (UNC), y está a cargo del Seminario Dramaturgias argentinas del siglo XXI.

“Actualmente, por mi cargo en CONICET, me encuentro de licencia como profesora asociada en la Facultad de Arte y Diseño de la UPC, donde dicto Lectura y Escritura Académicas, el Taller de Trabajo Final en la Licenciatura en Composición Coreográfica y  Teoría de la Dirección Escénica y su práctica en la Licenciatura en Arte y Gestión Cultural. En el nivel medio, también estoy de licencia en horas de Lengua y Literatura en el Instituto Amparo de María, de la ciudad de Córdoba”, describió la académica.

Como profesora, ¿qué análisis hacés sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en el estudio y, en particular, en la redacción?

LF: No tengo aún conclusiones respecto de la incidencia de las nuevas tecnologías en el estudio y la redacción, hay muches especialistas que se están ocupando del tema con investigaciones precisas, y yo no estoy en condiciones de arriesgar ninguna certeza.

Particularmente, no uso el Chat GPT ni similares. Solo me atrevo a decir que me preocupa el lugar protagónico que se le da a esas herramientas que, en algunos casos, terminan ocupando el rol de la memoria, de la creatividad, del proceso, de las interacciones humanas.

Me preocupa que mucha gente esté perdiendo su trabajo por el lugar que la sociedad capitalista decide darle a las nuevas tecnologías y temo que, en tanto la inteligencia artificial  se “alimenta” de la información que le brindamos, terminemos deviniendo en herramientas de esos avances tecnológicos.

Seguramente, como docente vinculada con la literatura, habrás escuchado la frase “Los chicos no leen”. ¿Cuál es tu mirada?

LF: Instalada a veces como una “frase hecha” y, como tal, que se repite sin discusión, pienso que hay que “leerla” en contexto para no arriesgar generalizaciones que obturen comportamientos y posibilidades. Entonces, para poder situar la frase, quizás haya que preguntarse ¿de qué chiques se habla?, ¿cuándo y dónde están eses chiques?, ¿a qué lecturas se hace referencia?, ¿qué se considera leer en el contexto de eses chiques?

Actualmente, las herramientas tecnológicas de comunicación nos demandan una lectura constante: leemos mensajes de chats, e-mails, publicaciones en redes sociales… ¿Puede considerarse a eso “lectura”? ¿o la lectura como práctica depende de aquello que se lee?  Si pensamos en términos de lectura de textos literarios, así como sucede con toda manifestación artística, considero que el desafío siempre es generar herramientas y espacios para que las producciones circulen.

Creo que el entusiasmo por la literatura se contagia, y la lectura en voz alta en grupo –que es una práctica que realizo con mis estudiantes- genera una especie de ritual que incluye a todes, nos pone en otro espacio-tiempo, nos vincula de otro modo y tiene su impacto.

Laura Fobbio: «Me preocupa que, en algunos casos, herramientas tecnológicas terminan ocupando el rol de la memoria, de la creatividad, del proceso, de las interacciones humanas». Foto: Florencia Castellar.

Volviendo a los libros, ¿quiénes son tus principales referentes, clásicos y actuales, de la literatura?

LF: Al cursar Letras, tuve la posibilidad de acceder a una variadísima bibliografía literaria. Algunas obras que me gustaron en ese tiempo, y a partir de tu pregunta ahora las repaso, hoy no las mencionaría en esta respuesta. Eso es lo maravilloso de la lectura: se reconfigura en cada momento y, de alguna manera, de esa forma dinámica te va definiendo.

Los textos teatrales y la poesía siempre me interpelaron: Los primeros, se convirtieron en mi objeto de estudio; la poesía, por su parte, es un género de disfrute pleno, que no analizo, simplemente me dejo emocionar, interrogar, preguntar…

Dado mi interés por la liminalidad (NdR estado de transición) entre teatro y poesía, entre artes y vida, por el monólogo, voy a mencionar autores de teatro que forman parte del programa de Introducción a la Literatura, la materia que dicto en Letras hace 11 años, y que releo cada vez y siempre disfruto: (William) Shakespeare, (Samuel) Beckett, (Bertolt) Brecht, Sófocles. También, autores argentines que estudié en mis tesis de grado y de doctorado, como Griselda Gambaro y Alejandro Tantanian.

En poesía, también son varies les autores que me gusta releer, pero voy a nombrar a Hugo Mujica porque su poesía siempre funciona, al mismo tiempo, como remanso y agitación, como pregunta y como oráculo.

Detrás de los textos que aparecen en escena

Con su equipo de investigación radicado en el CIFFyH, Laura viene estudiando “cómo la escena actual de Córdoba traduce la vida, con qué recursos y procedimientos, qué problemáticas aborda, las relaciones entre lo singular y lo plural en ese abordaje”.

“Lo hacemos situados en la liminalidad entre la teoría y la práctica es decir que, en el marco del equipo, se analizan obras escénicas –montadas por fuera de nuestro proyecto- y también se llevan a cabo nuevas obras, ensayos, laboratorios, talleres, a cargo de les integrantes del equipo. A partir de allí se reflexiona sobre los bordes entre ficción y realidad”, explicó la investigadora.

¿Qué avances han obtenido en este tiempo?

LF: Entre los avances que hemos registrado hasta el momento, puedo mencionar que en Córdoba hay una apropiación estética y política de conceptos y métodos escénicos retomados de artistas referentes que hace un tiempo vienen pensando la vida desde la escena, como son el biodrama (acuñado por Vivi Tellas), el teatro documental (de Lola Arias), la autoficción (en términos de Sergio Blanco) y los objetos documentales (desde la perspectiva de Shaday Larios).

Asimismo, la investigación-creación escénica en Córdoba se caracteriza por una modalidad “desjerarquizada” y “anfibia” -retomando conceptos de Patricia Aschieri y Micaela Suárez- de les artistas que llevan adelante diferentes roles en la escena como actuación/interpretación, dirección, composición, escritura, técnica y vestuario, entre otros. Desarrollan su profesión en distintos espacios e instituciones.

¿Cómo impactan todos estos hallazgos entre quienes se dedican a estas artes?

LF: Esto impacta en la diversidad de metodologías, disciplinas y artes que se ponen a dialogar en la escena. En el equipo nos interesa destacar la presencia de lo “eco(referencial” en las obras analizadas. Me explico: si bien estudiamos las traducciones de lo autorreferencial, advertimos que en las obras -aun cuando se parte de una historia personal, singular- aparecen otras voces familiares, grupales, comunitarias que resuenan como ecos, y hacen referencia a una historia social.

Esto es muy importante para pensar cómo la escena es espacio de conjunción y de tensión donde lo “micro” se expande y reverbera en les espectadores y sus memorias.

Saberes sin fronteras

Además de su comprometida tarea como docente universitaria e investigadora de CONICET, Laura tiene un rol destacado dentro de un grupo de trabajo interfacultades que vincula su vida académica de Córdoba con Uruguay e integra la Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral.

A horas de regresar de un viaje al vecino país por una actividad vinculada con su perfil académico, la leonense le contó a Nuevo Día de qué modo se relaciona y dedica todo su talento y formación en ambas instituciones.

Laura en el Teatro Solís, de Montevideo.

¿Cuál es tu rol en el Grupo de Trabajo entre las Facultades de Arte de la UPC y de la Universidad de la República, también conocida como UDELAR?

LF: Soy co-coordinadora del Grupo de Trabajo de Investigación en Artes junto a la profesora María José Apezteguía, de la Facultad de Artes de la Universidad de la República, de Uruguay. Se trata de un grupo que formamos con motivo de la firma del convenio específico entre la Facultad de Arte y Diseño de la UPC y la Facultad de Artes de UDELAR.

¿Cómo surgió?

LF: En 2022, me invitaron de esta institución a hacer una estancia y, entre las actividades, me reuní con el decano Fernando Miranda, quien manifestó interés y voluntad para firmar un convenio específico. Colaboré en la comunicación entre ambas facultades hacia la firma de dicho convenio, que se concretó en agosto de 2023 con gran repercusión en la comunidad de estas instituciones.

Al advertir la importancia de difundir, generar y acompañar acciones en el marco del convenio, junto a la profesora Apezteguía creamos el Grupo de Trabajo integrado por docentes, investigadores, artistas y egresades de ambas instituciones.

En ese marco, se llevaron a cabo 2 ediciones de la Jornada “Experiencias de investigación en artes: atravesar las disciplinas”, y actualmente estamos editando los trabajos presentados en esas jornadas para publicarlos en un libro.

La semana pasada, también estuvimos a cargo del Simposio “Prácticas artísticas, resistencia y transformación social: narrativas feministas en el arte contemporáneo”, en el marco de “In[ter]disciplinadæs.Primer Congreso Latinoamericano de Estudios Feministas del Sur”, realizado del 18 al 21 de noviembre pasado en Montevideo.

Este evento fue organizado desde el Centro de Estudios Interdisciplinarios Feministas (CEIFem) del Espacio Interdisciplinario de la Universidad de la República, entre muchas otras actividades. Es un honor ser parte de ese Grupo de Trabajo del que aprendo mucho junto a les colegas argentines y uruguayes.

Feria del Libro. XIV Jornadas Nacionales y IX Jornadas Latinoamericanas de Investigación y Crítica Teatral de AINCRIT 2023. De izq. a der.:   Laura Fobbio, Sonia Saracho, Adriana Musitano y Jorge Dubatti.

En cuanto a la Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral, conocida por su sigla AINCRIT, ¿cómo es tu experiencia?

LF: Formo parte de la AINCRIT desde 2009, cuando me asocié y empecé a participar de las actividades que organizaba la entidad. Luego, integré la Comisión Directiva en distintos roles, como vicepresidenta (2018-2021), vocal (2021-2023) y secretaria de Extensión (2023-2025).

La AINCRIT es un espacio sin fines de lucro que genera acciones y posibilidades de encuentro y de intercambio federales. Se sostiene por el trabajo ad honorem de la Comisión Directiva y la participación activa de sus socies. Allí conocí a muches investigadores, crítiques y artistas que respeto y admiro, con quienes luego compartí espacios de trabajo, proyectos y estamos acompañándonos, aun hoy, en la investigación escénica.

Llevás muchos años al frente de las aulas e investigando, lo que te otorga una expertise propia de quienes se desarrollan en el mundo académico. ¿Cuál es tu sugerencia para jóvenes de tu ciudad natal que, tras leer esta nota, tal vez sienten interés por recorrer un camino similar al que fuiste construyendo?

LF: Mi sugerencia quizás vaya más allá de la carrera de Letras o Lenguas, porque podría pensarse para cualquier carrera, oficio, profesión: Si tenés la posibilidad de hacer lo que te interesa y te apasiona, eso te va a acompañar siempre, te va a dar recursos, y no me refiero a los económicos sino a los vitales. Y aún más, si te dedicás a cualquier disciplina del arte, puede que encuentres allí un refugio, un sostén, un espacio de libertad, de aprendizaje, de crecimiento, una herramienta de lucha, una red de amigues con quienes intercambiar ideas y deseos.

Fotografías: Gentileza Laura Fobbio.

Por: Cristian Walter Celis.

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Redacción Nuevo Día

30 noviembre, 2025

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