Hoy lunes 2 de febrero llegaron a Leones los seminaristas de FASTA que realizan la peregrinación a pie hacia Villa Cura Brochero.
Lo que se inició hace quince días en las escalinatas de la Basílica de Luján se transformó, con el paso de las jornadas, en un verdadero “monasterio itinerante”, donde la oración, el sacrificio y la fraternidad marcan cada paso.
No se trata solo de un recorrido físico, sino de un profundo camino espiritual, en el que los seminaristas avanzan llevando la imagen de María y las reliquias de San José Gabriel del Rosario Brochero, compartiendo esperanza en cada pueblo que atraviesan.
Córdoba, tierra del Curita Gaucho
Ingresar a Córdoba tiene un valor simbólico especial: es la tierra del San José Gabriel del Rosario Brochero, el sacerdote que inspira esta peregrinación. En Marcos Juárez, fueron recibidos por familias y fieles que se acercaron para pedir una bendición, rezar o compartir un gesto sencillo de hospitalidad.
La consigna que los anima sigue siendo la misma: “Hasta Dios no parar”. El cansancio de las piernas se diluye frente a la ofrenda que realizan por las vocaciones y la santidad de la Iglesia.
Leones, regreso a las fuentes
La llegada a Leones reviste un significado espiritual profundo. En esta ciudad, el 7 de octubre de 1962, el padre Aníbal Fosbery fundó FASTA, dando origen a una obra que hoy continúa caminando, literalmente, por los caminos del país.
Tras más de 400 kilómetros recorridos, los seminaristas demuestran que su paso no lo marca solo el ritmo de sus pies, sino el fuego de sus corazones, con la mirada puesta en la meta final: Villa Cura Brochero.
Fotos: Jorge Cerminato y Patri Depetris
Foto portada: Hasta Dios


