Más de 5.500 jubilados esperan definiciones tras el cierre del Sanatorio Sudeste. PAMI mantiene gestiones para reorganizar las prestaciones, mientras el Hospital Abel Ayerza advierte que no puede absorber toda la demanda. Legisladores provinciales pidieron una solución.
La situación de los afiliados al PAMI en la ciudad de Marcos Juárez genera preocupación tras confirmarse el cierre del Sanatorio Sudeste, principal prestador de la obra social para jubilados en la región.
Según se informó, el convenio vigente entre el sanatorio y el PAMI finaliza el 31 de marzo, lo que dejaría sin cobertura directa a más de 5.500 afiliados que actualmente reciben atención médica en ese establecimiento.
En este contexto, autoridades de la obra social, prestadores de salud y representantes políticos mantienen gestiones para definir cómo continuará la atención médica de los jubilados en la ciudad cabecera de departamento.
El cierre del Sanatorio Sudeste
Autoridades del Sanatorio Sudeste confirmaron el cierre del establecimiento en medio de dificultades económicas vinculadas al esquema de financiamiento del sistema de salud y a un conflicto judicial relacionado con el edificio donde funciona el centro médico.
Desde el sector privado indicaron que el sistema de pago per cápita no se actualizó en relación con el incremento de costos médicos, insumos, tecnología y salarios, lo que impactó en la continuidad del servicio.
La postura del municipio
La intendenta de Marcos Juárez, Sara Majorel, se refirió a la situación y explicó que el conflicto se originó tras la decisión del sanatorio de dejar de prestar servicios.
“La realidad es que el PAMI, que es un ente nacional que atiende la salud de los jubilados, tuvo durante años un acuerdo con Clínica Sudeste. Por razones que no vienen al caso, esta clínica decide cerrar sus puertas y, por lo tanto, pierde la cápita del PAMI”, señaló la mandataria a Nuevo Día en el contexto de la reunión de la Comunidad Regional en General Baldissera, el pasado viernes 6 de marzo.
La jefa municipal indicó que el organismo nacional se encuentra trabajando para encontrar una alternativa.
“Eso está en vías de solución. Lógicamente, en una ciudad chica donde todo el mundo está al tanto de todo, genera preocupación y angustia en las personas al no saber qué es lo que va a pasar”, expresó.
Majorel agregó que el municipio mantiene contacto con autoridades del PAMI y que las gestiones apuntan a garantizar la continuidad de la cobertura.
“Tanto la gente que está a cargo del PAMI regional como la de Córdoba, con quienes estamos en contacto, están en vías de resolver este problema antes de que los afiliados queden sin cobertura”, afirmó.
Atención ambulatoria garantizada
La intendenta también explicó que una parte de las prestaciones médicas podrá seguir realizándose en la ciudad.
“Marcos Juárez va a seguir teniendo la salud ambulatoria a disposición de los afiliados del PAMI porque tanto la municipalidad, como el hospital, como otras clínicas y profesionales médicos están dispuestos a hacer la atención”, indicó.
En ese sentido, precisó que el principal desafío está vinculado a otro tipo de prestaciones. “El tema pasa por lo que es internación y cirugías, que es lo que se está resolviendo en este momento”, explicó.
El rol del Hospital Abel Ayerza
En el marco de las gestiones, se evaluó la posibilidad de trasladar la atención al Hospital Regional Abel Ayerza, dependiente del sistema público provincial.
Sin embargo, desde el establecimiento indicaron que no cuentan con infraestructura ni recursos humanos suficientes para absorber de manera inmediata la demanda de miles de afiliados.
El jefe de Jurisdicción de Hospitales Regionales, Eduardo Foresi, explicó que la principal preocupación se vincula con la capacidad de internación.
Según detalló, el sistema sanitario local cuenta con entre cuatro y cinco camas de terapia intensiva y más de veinte de internación general, recursos que resultan clave para la atención de la población de la ciudad y la región.
Reclamos en la Legislatura de Córdoba
El conflicto también llegó a la Legislatura de Córdoba, donde se presentó una declaración institucional solicitando una solución a la situación de los afiliados del PAMI.
La legisladora Julieta Rinaldi, vicepresidenta del recinto y representante del departamento Marcos Juárez, advirtió que la falta de prestadores podría provocar una mayor presión sobre el sistema público de salud, especialmente sobre el Hospital Abel Ayerza.
En la misma línea, el legislador Matías Gvozdenovich expresó su preocupación por el impacto que la situación puede tener en los jubilados, muchos de los cuales perciben ingresos mínimos.
El legislador también señaló la importancia de visibilizar el problema para impulsar la intervención de autoridades nacionales.
Afiliados a la espera de definiciones
Mientras continúan las gestiones, los afiliados al PAMI en Marcos Juárez permanecen a la espera de definiciones sobre el futuro de las prestaciones médicas.
Entre las principales inquietudes se encuentran los pacientes que tienen tratamientos en curso, cirugías programadas o internaciones, quienes buscan certezas sobre dónde podrán continuar su atención a partir del vencimiento del convenio vigente.
Declaraciones de Sara Majorel, intendente de Marcos Juárez.
Fotos y vídeo: Nuevo Día





