En noviembre de 2024, en representación del Club Sarmiento, Valentín Paschetta se consagró campeón argentino de billar 5 quillas, con ascenso a la máxima categoría, en el torneo disputado en Bell Ville. El año pasado, también fue subcampeón en Sport Club de Pilar y campeón de pareja en el ACV Córdoba junto a su padre, Mariano Paschetta.
A un año de ese triunfo, en una charla exclusiva con Nuevo Día, el jugador recordó: “La experiencia del Campeonato Argentino es algo único, más si lo venís buscando desde chico. Es un título importante para mí. Más allá de lo que significa, me agarró en un momento donde no venía jugando mucho y me motivó a seguir”.
Si bien a lo largo de este año el leonense no participó de torneos porque tuvo que priorizar cuestiones personales, su meta es tratar de cerrar 2025 en el Gran Prix 5 Quillas de la Lotería de Córdoba, que se disputará del 21 al 24 de noviembre en Miramar de Ansenuza. “Aún no tengo confirmada mi participación, pero quiero jugarlo”, confesó.
Para 2026, su objetivo es seguir mejorando en el entrenamiento con el fin de afianzarse en los torneos. “Mi proyecto es volver a tener la mesa en mi casa y así seguir practicando para competir en lo más alto”, aseguró Paschetta.

Pasión familiar
Tal como suele suceder con muchos deportistas leonenses, Valentín empezó a entenderse con este juego desde muy pequeño. “Mi pasión por el billar arrancó cuando tenía 5 años. Mi padre lo jugaba, por lo que miraba mucho y viajaba con él acompañándolo”, afirmó el hijo de Mariano Paschetta, otro aficionado a esta disciplina.

¿Quiénes fueron tus maestros?
VP: En Leones, claramente que no hay otro maestro más que Gustavo Torregiani (NdR, triple campeón mundial de casín y Premio Konex 1990), sin dejar a nadie afuera porque la verdad es que todos te ayudan, pero como él no hay.
Los especialistas dicen que es un juego muy difícil. Según tu experiencia, ¿en qué radica su principal desafío?
VP: El juego es muy complejo, se requiere de mucha concentración física y mental. No aprendés de un día para el otro. Hasta los que más saben, siempre están aprendiendo algo nuevo.
En relación a esto, ¿cómo es el entrenamiento?
VP: El entrenamiento en el billar es constante, a las técnicas las mejorás con los que más saben. En mi caso, en estos momentos, trato de que me salgan natural y las voy corrigiendo yo mismo.
¿También hay preparación física?
VP: Claro. No es obligatoria, pero estar en forma ayuda un montón.

Apuesta al futuro
En tiempos de inmediatez digital, hablar de concentración mental y de técnicas para diseñar estrategias pacientemente puede resultar extraño entre las nuevas generaciones, pero ese no es el caso del joven campeón oriundo de Leones.
A sus 24 años, mientras se desempeña como martillero público y corredor inmobiliario en Jesús María, Valentín continúa apostando por un juego emblemático para su ciudad natal, que practica desde su infancia.
Arrancaste desde muy niño y fuiste creciendo a nivel deportivo. En estos años, ¿cuáles fueron los principales torneos que ganaste?
VP: Sacando los podios en torneos oficiales, el Torneo Argentino de segunda categoría y el Ascenso a Primera Nacional, mediante el circuito, fueron mis mayores logros. A su vez, los campeonatos en torneos amistades que gané, pero creo que no hay comparación con los 2 primeros que mencioné.

A veces, resulta difícil pensar que este tipo de juegos sigan entusiasmando a los más chicos, como fue tu caso. ¿Tiene futuro el billar entre los jóvenes de la región?
VP: Ya se están armando escuelitas para los más chicos, con el fin de que vayan aprendiendo. Un ejemplo es San Carlos de Noetinger, con Claudio Remondino encabezando. Viene muy bien y ayuda para que, a quienes les guste, puedan ir aprendiendo.
Fotografías: Valentín Paschetta.







