Ubicada en pleno centro de la ciudad de Córdoba, la Cripta Jesuítica es uno de los espacios culturales más interesantes para descubrir en Semana Santa. Hasta el próximo 17 de abril, con entrada libre y gratuita, los turistas podrán visitar en este museo de sitio la muestra “Íconos iluminados itinerantes”. Esta propuesta reúne 2 conceptos de la historia del arte: el de los íconos bizantinos y el de los vitrales góticos.
“La fusión de técnicas y materiales (y sentidos: vista, oído y olfato) propuestos, harán presente lo invisible, lo trascendente, lo divino y humano transfigurado a través de la imagen, del color, de los aromas, del sonido y de la luz”, informaron desde la institución.

La exposición busca poner en relieve la importancia del arte sacro como síntesis visual de la fe. “Lo que el Libro nos dice con palabras, el icono nos lo muestra con colores y lo hace presente” es una de las frases que promociona este recorrido, ideal para estos días de espiritualidad.
Los organizadores de la muestra también destacaron que la contemplación de estas imágenes ayuda a “tomar conciencia de la urgencia de reaccionar contra efectos despersonalizadores que condicionan nuestra vida”.


Vestigios del siglo XVIII en el centro cordobés
La Cripta Jesuítica se encuentra en la esquina de avenida Colón y Rivera Indarte. Fue redescubierta en 1989, cuando se realizaba el tendido subterráneo de cables telefónicos. El predio donde se edificó formaba parte del Noviciado Jesuítico, fundado en 1608.
La construcción data del 1700. En 1928, quedó enterrada para ensanchar la avenida Colón, bajo la intendencia de Emilio Olmos. Por entonces, cuando en plena obra asomaron en la superficie de la acera las bóvedas de la antigua cripta, éstas fueron demolidas y rellenadas con escombros. Pasaron las décadas y a fines del siglo pasado, al ser redescubierta durante trabajos de excavación, se la volvió a poner en valor.
En cuanto a su historia, desde el municipio explican: “En un principio, los jóvenes novicios tenían su sede en la Manzana Jesuítica y cuando se redujo aquel espacio, el Padre General de la Orden sugirió que se construyera una casa para los jóvenes menores de 16 años. Los hermanos Mujica donaron su propiedad en 1700 para ubicar el Noviciado y la casa fue reacondicionada como sede de los padres jesuitas, quienes la ocuparon hasta 1713”.


Actualmente, es uno de los máximos atractivos subterráneos de la capital provincial. Al recorrerla, se pueden apreciar sus gruesos muros de ladrillos y piedras bajo una atmósfera intimista, cargada de historia, arte y mística.
Además de la exposición vigente hasta mediados de abril, la Cripta Jesuítica resulta un atractivo turístico en sí mismo, a través del cual se puede repasar la historia de Córdoba desde el 1700 hasta el presente. Para agendar: Avenida Colón y Rivera Indarte, lunes a viernes, de 9 a 17.30. Entrada libre y gratuita.

Fotografías: Cripta Jesuítica (Subsecretaría de Cultura y Empleo. Secretaría de Fortalecimiento Vecinal y Deportes).







