El secretario de Vinculación Comunitaria de Córdoba acompañó a los trabajadores despedidos en Noetinger junto al intendente Marcelo Björklund y analizó la situación que atraviesa Metalfor.
El conflicto por el despido de 36 trabajadores de Metalfor sumó este viernes 10 de julio, una nueva jornada de reclamos y acompañamiento en Noetinger, donde empleados cesanteados y operarios de la firma se movilizaron por las calles de la localidad.
Después del mediodía estuvieron presentes el secretario de Vinculación Comunitaria de la Provincia de Córdoba, Lito Bevilacqua, y el intendente de Noetinger, Marcelo H. C. Björklund, quienes acompañaron a los trabajadores y dialogaron sobre la situación.
En ese contexto, Bevilacqua compartió su mirada sobre el conflicto y se refirió a las gestiones realizadas ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba. El funcionario provincial sostuvo que la empresa tenía prevista una audiencia para el 15 de julio junto a representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y autoridades laborales.

La situación de los telegramas de despido
Según explicó Bevilacqua ante los trabajadores, hasta esa instancia existía un compromiso para avanzar en las negociaciones entre las partes. “Hasta el día 15 no tenía que mandar despidos ni podía hacer ninguna acción, porque el compromiso era sentarse con la UOM, la empresa y el Ministerio de Trabajo”, expresó.
El funcionario afirmó que mantuvieron conversaciones con autoridades del área laboral provincial y anticipó que el Ministerio de Trabajo analizaría las desvinculaciones comunicadas por Metalfor.
De acuerdo con sus declaraciones, se esperaba una resolución vinculada a los telegramas enviados a los trabajadores. Sin embargo, Bevilacqua aclaró que una eventual revisión de los despidos no solucionaría el problema económico que atraviesa la empresa.
“El problema de fondo es la plata”
Durante su intervención, el secretario de Vinculación Comunitaria fue directo al referirse a la situación financiera planteada por los propios trabajadores luego de las reuniones con representantes de Metalfor. “¿Eso resuelve el tema de fondo? El problema de plata está acá”, manifestó.
Bevilacqua señaló que los incumplimientos registrados y la falta de fondos constituyen uno de los principales puntos de preocupación en el conflicto. “Yo lo veo complicado, tengo que ser sincero. Hay una cuestión de fondo de plata y por los incumplimientos que vienen teniendo”, sostuvo.
Los trabajadores despedidos habían manifestado previamente que la empresa mantiene deudas salariales y de aguinaldo, además de la incertidumbre sobre el pago de las indemnizaciones.
La audiencia del 15 de julio
Otro de los puntos abordados fue la participación de representantes de los trabajadores cesanteados en la audiencia prevista para el 15 de julio.
Según explicó Bevilacqua, se realizaron gestiones para que los empleados designados por sus compañeros puedan formar parte de esa instancia. El funcionario también pidió mantener el diálogo y la acción conjunta con la UOM durante esta etapa del conflicto. “No es el momento de romper con la UOM. Sigan en conjunto peleando”, expresó ante los trabajadores reunidos.
La audiencia prevista entre autoridades laborales, representantes gremiales y la empresa aparece ahora como una instancia central para analizar la continuidad del conflicto.
El impacto en Noetinger
Bevilacqua también se refirió al acompañamiento de la comunidad y al impacto que la situación genera en una localidad como Noetinger.
Junto al intendente Marcelo H. C. Björklund, el funcionario acompañó a los trabajadores durante la convocatoria y la movilización realizada después de la salida de los empleados que continúan trabajando en la planta.
El secretario provincial reconoció la complejidad del escenario, aunque destacó dos características de Noetinger: la infraestructura productiva y la mano de obra calificada. “Eso hace que siempre haya esperanza de que alguien venga en algún momento y tome esto. No encuentran fácilmente un pueblo con mano de obra calificada e infraestructura como hay acá”, señaló.
Mientras los trabajadores esperan nuevas definiciones, la mirada está puesta en las decisiones de las autoridades laborales y en la audiencia prevista para el 15 de julio.
El conflicto de Metalfor continúa abierto y su evolución será determinante no sólo para las 36 personas despedidas, sino también para los trabajadores que permanecen en la fábrica y para la actividad económica de Noetinger.
Fotos y video: Nuevo Día



