El legislador departamental advirtió sobre el deterioro de la autopista y la Ruta 9, y pidió la intervención de representantes provinciales y nacionales para garantizar la seguridad vial.
El legislador provincial por el departamento Marcos Juárez, Carlos “Cali” Carignano, reiteró su reclamo por el estado de la autopista Córdoba–Rosario y la antigua traza de la Ruta Nacional 9.
Carignano señaló que ambas vías presentan sectores deteriorados, falta de mantenimiento y problemas de demarcación que representan un riesgo para automovilistas y transportistas. “Estamos hablando de algo muy grave. Estamos hablando de seguridad y de una gran cantidad de personas que circulan diariamente”, expresó en diálogo con Nuevo Día.


Un nuevo reclamo por el estado de las rutas
El legislador explicó que la primera presentación ante la Provincia se realizó aproximadamente seis meses atrás. En aquella oportunidad, las autoridades señalaron que se trata de rutas bajo jurisdicción nacional.
Ante la falta de respuestas, Carignano decidió reiterar el planteo y solicitar la intervención de los legisladores nacionales por Córdoba. Además, consideró necesario articular el reclamo con los representantes de Santa Fe.
“Es una ruta nacional, pero atraviesa Córdoba y por allí circula la producción. También es fundamental para el turismo”, sostuvo.
Falta de demarcación en la Ruta 9
Carignano también se refirió a la situación de la Ruta Nacional 9 entre Leones, Marcos Juárez y Bell Ville.
Según indicó, existen tramos sin una correcta demarcación horizontal, lo que dificulta la circulación durante la noche o bajo condiciones climáticas adversas. “He viajado con lluvia y realmente no se puede circular. Uno va rogando no encontrarse con otro vehículo”, afirmó.
También advirtió sobre el deterioro de la calzada entre Bell Ville y Leones, donde los conductores deben disminuir la velocidad o realizar maniobras para evitar desniveles y sectores dañados.

“Es imposible circular por la derecha”
En relación con la autopista Córdoba–Rosario, el legislador aseguró que el carril derecho presenta importantes deterioros en diferentes sectores. “Uno ve al costado de la ruta las cubiertas de los camiones. Es imposible circular por la derecha y también hay que ponerse en el lugar de los camioneros”, manifestó.
Carignano indicó que los transportistas se ven obligados a cambiar de carril o reducir considerablemente la velocidad para atravesar algunos sectores. “Cuando un auto golpea contra un desnivel, se siente. Imaginemos lo que sucede con un camión cargado”, agregó.
El tránsito y la recaudación del peaje
Durante la entrevista, Carignano afirmó que por el peaje de James Craik transitan aproximadamente 11.600 vehículos por día.
Según sus cálculos, ese movimiento representaría una recaudación cercana a los $28 millones diarios y alrededor de $850 millones mensuales, sin considerar las diferentes tarifas aplicadas al transporte pesado. “Existe una recaudación que, por lo menos, debería destinarse al mantenimiento”, planteó.
El legislador aclaró que acompaña la necesidad de ordenar las cuentas públicas, pero consideró que la seguridad vial y la infraestructura productiva deben ser prioridades.
El aporte del departamento Marcos Juárez
Carignano sostuvo que el departamento Marcos Juárez aporta alrededor de 203 millones de dólares mediante retenciones a la producción cerealera.
También estimó que cerca de 200.000 camiones salen anualmente desde el departamento transportando la producción regional. “Somos quienes más aportamos y muchas veces quienes menos atendidos estamos”, cuestionó.
En ese sentido, remarcó que la autopista Córdoba–Rosario atraviesa uno de los principales corredores productivos del país y concentra un importante movimiento de cargas.
Pedido a los legisladores nacionales
El objetivo del nuevo planteo es conseguir que senadores y diputados nacionales por Córdoba trasladen el reclamo a los organismos competentes.
Carignano señaló que la Provincia también podría intervenir institucionalmente ante el Gobierno nacional, aunque las rutas involucradas no pertenezcan a su jurisdicción. “Yo no estoy en contra de nadie. Estoy a favor de la producción y de la seguridad de quienes transitan”, afirmó.
Finalmente, advirtió que no debería ser necesario esperar un accidente grave para intervenir sobre los sectores deteriorados. “Es un peligro constante. Más allá de que pueda existir imprudencia, las condiciones de la ruta aumentan el riesgo”, concluyó.
Fotos y video: Nuevo Día



