Cada 13 de julio, las tejedoras cobran protagonismo. Ese día, la atención ya no solo se detiene en sus producciones sino en ellas. “Entre los diferentes tipos de tejidos, me parece que el crochet está más de moda”, cuenta Marta Salusso, profesora en el Centro Cultural Municipal, al ser consultada por Nuevo Día sobre los tejidos que se producen en Leones.
Marta comenzó a tejer a los 8 años junto a sus abuelas. “Mi abuela materna me enseñó crochet y la otra, 2 agujas. Me gustan ambas técnicas y también practico otras como el crochet tunesino”, asegura esta ama de casa de 64 años.
Su especialidad son los muñecos tejidos, y aunque no los ofrece a nivel comercial, suele tejer para particulares, a pedido, o para exhibir en ferias. “Mis tejidos están realizados con dedicación y mucho amor. El secreto es ser prolijo, amar lo que uno hace y, sobre todo, no dejar de aprender”, asegura.


Algunos tejidos realizados por Marta.
De mano en mano
El 13 de julio fue instituido como Día de la Tejedora para reconocer a quienes ponen su creatividad y habilidad en la confección de prendas mediante fibras textiles. Si bien se inició como un acontecimiento internacional, algunos aseguran que desde 2005 también comenzó a celebrarse en nuestro país, famoso por sus tejedoras.
¿Quién no recuerda a doña Paula Albarracín, madre de Domingo Faustino Sarmiento, tejiendo en telar en su casa de San Juan? ¿Cuántas “doña Paula” siguen llevando adelante estas artesanías en diferentes rincones del país, incluso como una fuente de trabajo?
Lana, cerdas, crines, palmas… más allá de los materiales y de la estética, uno de los principales valores del tejido radica en la transferencia de saberes textiles que implica su enseñanza, lo que permite su permanencia y perfeccionamiento de generación en generación.
“En el taller que dicto en el Centro Cultural tengo 10 alumnas. Hay muchas personas jóvenes interesadas en aprender, especialmente niñas”, describe Marta Salusso. A pesar de los cambios de paradigma en cuestiones de género, sin embargo, el tejido sigue teniendo especial interés entre mujeres: “Hay varones que tejen, pero son los menos”, señala.


Marta y sus alumnas de tejido en el Centro Cultural.
En cuanto a las técnicas que despiertan mayor interés entre leonenses, se destaca el crochet, aunque se buscan distintos tipos de tejidos. En Leones, además de Marta, hay otras mujeres que tejen y enseñan en espacios como el Centro de Jubilados. Entre ellas, Cecilia Rodríguez, Rossana Pagani, Alejandra Fernández, por ejemplo.
Y eso es lo positivo, mientras haya interés por aprender, este oficio milenario no se perderá y aquellas técnicas heredades de abuelas y bisabuelas seguirán estando presentes en comercios y hogares. Eso sí, como recomendación para quienes están comenzando, Marta deja una sugerencia: “No pueden faltar moldes, y en especial ganas de tejer”.
Fotos: Nuevo Día y gentileza Marta Salusso.






