Practica artes marciales desde su infancia. En 2026, logró 2 medallas mundiales que se sumaron a éxitos nacionales. Este año, cumple una década enseñando taekwondo.
Javier Gamulín (57) practica artes marciales desde los 9 años: comenzó con judo y siguió con karate en Leones y Marcos Juárez, una disciplina en la que llegó a ser cinturón negro. Luego de un tiempo sin actividad, debido a su amistad con el maestro Walter Busano, poco antes de sus 40 decidió dedicarse al taekwondo.
En estos 15 años, alcanzó varios títulos provinciales y nacionales: fue 3 veces campeón nacional (2019, 2023 y 2025) y en 2024 ganó la copa Embajador de Corea en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), ubicado en Buenos Aires. En 2026, sumó 2 medallas internacionales: oro en el Open de Brasil y bronce en el Mundial de México. En la actualidad, es segundo dan internacional kukiwon.
“Walter Busano me transmitió los valores y los conocimientos del taekwondo WT y me acompañó en la faz deportiva de este arte marcial, en el que pude conquistar muchos logros”, dijo Gamulín acerca de su maestro oriundo de Marcos Juárez, un referente dentro de la Federación Cordobesa de Taekwondo.


Tras consolidar su formación a través del entrenamiento y diversos torneos, en 2016, Gamulín comenzó a transmitir los conocimientos del taekwondo WT en Leones bajo la dirección y supervisión de Busano.
En su escuela ubicada en el Centro de Jubilados y Pensionados entrena a 40 personas entre niños, jóvenes y adultos organizados en 2 grupos: el primero está destinado a alumnos de 4 a 10 años y el segundo a personas de 11 años en adelante.
Los días de reunión son los lunes y miércoles, de 18.30 a 19.30 y de 19.45 a 21.30. El profesor comentó que “la convocatoria para practicar taekwondo está abierta a personas de 4 a 99 años. A su vez, se trabaja con el taekwondo adaptado para niños con capacidades diferentes”.
En ese sentido, al ser consultado por Nuevo Día, el deportista dijo que una de las claves de la enseñanza de esta disciplina se basa en respetar las diferencias: “No todos tienen la misma edad, condición física, coordinación, personalidad ni velocidad de aprendizaje. El maestro debe exigir, pero también saber cuándo hacerlo y cuándo acompañar”.

Un año de mucho crecimiento
Desde inicios de 2026, Javier Gamulín y quienes integran su escuela vienen logrando importantes éxitos. El profesor obtuvo 2 títulos internacionales muy significativos: en febrero, se quedó con la medalla de oro en el Open Sudamericano disputado en Brasil y en abril consiguió la medalla de bronce en el Mundial de México.
En Brasil, a su vez, Catalina Vergani y Rihana Sagripantti lograron medalla de oro mientras que Franco Sagripantti alcanzó la medalla de plata. Meses después, en México, Catalina Vergani consiguió su primera medalla de bronce mundial. Este año, Franco y Rihana Sagripantti lograron integrar la selección provincial de taekwondo.
“Todo esto es posible gracias al esfuerzo y a la dedicación puestos para alcanzar estos objetivos y, sin dudas, a la gran experiencia en la conducción técnica del maestro Busano”, dijo el taekwondista leonense.

Entrenás a personas de diferentes edades, ¿cuál es el mayor desafío en ese rol?
JG: El desafío más importante es transmitir correctamente los valores que enseña el taekwondo, tanto en el desarrollo personal, para ser personas de bien, como lo marcial y deportivo. Enseñar que todo lleva dedicación, disciplina y esfuerzo para lograr objetivos.
En materia deportiva, ¿qué le queda pendiente a tu escuela para 2026?
JG: Nos queda la participación de Rihana Sagripantti en los juegos Evita, que se disputarán en septiembre en Mar del Plata, y, de ser posible, concurrir al CeNARD para participar del último torneo nacional en noviembre o diciembre, como cierre del año.

Técnica y valores
“Creo que, al formar a otros en taekwondo, una de las claves es consensuar el compromiso y la predisposición personal que demuestre el alumno, ya que esto lleva dedicación, disciplina y esfuerzo. Además, un maestro de taekwondo no debe limitarse a enseñar técnicas. Su verdadera responsabilidad es formar personas a través del arte marcial”, reflexionó Javier Gamulín.
Si bien quedan varios meses para entrenar y disputar torneos de la agenda 2026, el gran nivel conseguido en estos meses, les exige a quienes integran la escuela local seguir pensando en desafíos para crecer más allá de las fronteras nacionales.

Después de los éxitos de 2026, ¿tienen previstas nuevas metas para el año que viene?
JG: Para 2027, sería muy importante volver a México con más participantes con el fin de seguir sumando experiencias y, de ser posible, estar en el Galeb Summer Camp, un campus internacional ubicado en Serbia.
En lo personal, ¿cuál es tu proyección?
JG: A esta altura, pienso ir preparándome para la conducción técnica, aprovechando la experiencia del maestro Busano y todo lo que podamos aprender, con el fin de darle el mejor desarrollo al taekwondo no solo a nivel local sino proyectándolo también a niveles superiores.

Los puntos clave en la formación de taekwondistas, según Javier Gamulín
- Dar el ejemplo: el alumno aprende tanto de lo que el maestro hace como de lo que dice.
- Respeto, disciplina, humildad, puntualidad y autocontrol traducidos en la conducta.
- Transmitir los valores del taekwondo: cortesía, integridad, perseverancia y espíritu indomable no deben ser solo palabras memorizadas, tienen que aplicarse dentro y fuera del dojang.
- Conocer profundamente la técnica, el porqué de cada una y no solo el movimiento: fundamentos y posiciones, poomsae (formas), kyorugi (combate), defensa personal, técnicas de pierna y de mano, distancias, desplazamientos, equilibrio y coordinación.
- Saber enseñar, no sólo saber hacer: un excelente practicante no necesariamente es un excelente maestro. Hay que saber explicar, demostrar, corregir y adaptar la enseñanza a cada alumno.
- Respetar las diferencias entre alumnos.
- Formar progresivamente.
- Enseñar disciplina sin humillar para construir carácter: gritos, miedo, humillaciones o castigos abusivos pueden generar obediencia momentánea, pero no necesariamente forman un verdadero artista marcial.
- Desarrollar el autocontrol, especialmente en combate: el alumno debe aprender que tener la capacidad de golpear no significa tener derecho a hacerlo. La fuerza debe estar acompañada de responsabilidad.
- Preparar cuerpo y mente para todo esto y mantenerse siempre como alumno, porque cuando un maestro deja de aprender, comienza a quedarse atrás.

Fotografías: Nuevo Día. Javier Gamulín.






