Su hermano Nicolás habló con Nuevo Día desde Leipzig. La familia cubrió cerca del 75% de los costos y sigue recaudando para afrontar la medicación posterior al trasplante.
Mateo Buniva continúa en Leipzig, Alemania, donde realiza los estudios previos a un trasplante de médula ósea por su adrenoleucodistrofia. Su hermano Nicolás, quien lo acompaña durante la estadía, conversó con Nuevo Día sobre su estado de salud, la búsqueda de un donante y la continuidad de la campaña “Todos por Mateo”.
Según explicó, todavía no hay una fecha definida para la intervención. Mientras avanza el proceso médico, la familia necesita completar los fondos destinados al tratamiento y, especialmente, a la medicación que requerirá después del trasplante.
Cómo está Mateo
“Mateo está bien, físicamente bien, por suerte”, expresó Nicolás. En cuanto a lo anímico, contó que atraviesa los cambios emocionales propios de un proceso de estas características, lejos de su casa y a la espera de nuevas definiciones.
Desde su llegada, Mateo mantuvo contacto con el trasplantólogo y pasó una semana internado para realizarse chequeos generales. Nicolás destacó la atención recibida y señaló que la experiencia del centro en pacientes adultos con esta enfermedad fue uno de los aspectos que la familia consideró para avanzar con el tratamiento allí.
Ambos se alojan en un departamento cercano a la clínica y cuentan temporalmente con el acompañamiento de una prima que vive en Europa.

A la espera de un donante
Nicolás informó que ya realizaron el pago correspondiente al banco de donantes y que existe una lista de posibles personas compatibles. Ahora deben completarse los contactos, los controles médicos y los procedimientos necesarios para confirmar al donante.
“No tenemos fecha todavía”, precisó. Al momento de la entrevista, tenían prevista una nueva reunión con el trasplantólogo en aproximadamente diez días, en la que esperaban recibir más información.
También explicó que se descartó la alternativa de que una de sus hermanas fuera donante por una condición genética vinculada con la enfermedad, según les indicó el equipo médico.

El acompañamiento familiar
La mamá de Mateo y su novia tienen previsto viajar para acompañarlo durante la etapa previa al trasplante y permanecer allí cuando Nicolás regrese a la Argentina. Luego, otros familiares se irán alternando para sostener el acompañamiento.
De acuerdo con lo que Nicolás transmitió sobre las previsiones del equipo médico, la internación por el trasplante contempla inicialmente unos 45 días. Después deberá permanecer un tiempo adicional en Leipzig para continuar con los controles, según su evolución.
La campaña sigue: falta cubrir parte del tratamiento
Nicolás remarcó que la familia reunió aproximadamente el 75% de los costos previstos, pero todavía necesita completar el porcentaje restante.
Una de las principales necesidades es la medicación posterior al trasplante. Según explicó, el esquema previsto podría extenderse durante un año y representar un costo aproximado de 10.000 dólares mensuales, dependiendo de la evolución de Mateo y de las indicaciones médicas.
Por eso continúan las ventas, los sorteos y las distintas acciones solidarias que se difunden en redes sociales.
“Colaborar también es difundir”, destacó Nicolás, quien agradeció tanto los aportes económicos como el acompañamiento de quienes comparten la campaña. Además, señaló que necesitan hacer llegar el pedido a otras localidades para ampliar la ayuda.
Una visita que lo animó

Durante la conversación, Nicolás también contó cómo vivieron el encuentro con Martín Demichelis, quien se contactó con ellos y sorprendió a Mateo.
Además de la visita, pudieron asistir a un partido antes de la internación. “Anímicamente sirvió un montón”, expresó Nicolás, y valoró la disposición de Demichelis para ayudar a difundir la campaña.
Desde Alemania, la familia agradeció el apoyo que sigue llegando y reiteró que cada aporte y cada publicación compartida ayudan a sostener esta etapa del tratamiento.

Video: Nuevo Día
Fotos: Campaña Todo por Mateo





