El intendente de Noetinger confirmó que el municipio brindará asistencia social y económica a las familias de los 36 trabajadores cesanteados. Además, expresó su preocupación por el futuro de la planta y el impacto regional del conflicto.
En el marco de la Reunión de la Comunidad Regional del Departamento Unión, el intendente de Noetinger, Marcelo H. C. Björklund, se refirió al conflicto que atraviesa Metalfor tras el despido de 36 trabajadores y aseguró que el acompañamiento de la Municipalidad a las familias afectadas será “continuo”.
En diálogo con Nuevo Día, el mandatario sostuvo que la situación supera ampliamente el número de empleados cesanteados, debido al impacto que genera en sus familias, compañeros de trabajo y en toda la comunidad. “No es solamente el empleado el que está sufriendo. Es una familia detrás de ese empleado, los amigos y los compañeros que quedaron dentro, que no saben si están dentro o si están fuera”, expresó.
Para Björklund, actualmente existe “una incertidumbre sobre la empresa total” y remarcó que el escenario es “mucho más complejo que 36 despidos”.

Asistencia personalizada para las familias
El intendente explicó que el área de Acción Social del municipio comenzó a realizar un relevamiento de cada una de las familias afectadas para conocer sus necesidades particulares. “Estamos haciendo una radiografía de cada familia. No todos tienen las mismas necesidades”, señaló.
Según detalló, entre las principales situaciones detectadas se encuentran personas que necesitan sostener tratamientos con medicamentos crónicos, dificultades para acceder a alimentos y problemas para afrontar el pago de servicios. “Desde la Municipalidad vamos a tratar de acompañarlos en esas necesidades que son vitales”, afirmó.
Suspensión de tasas y ayuda provincial
Björklund adelantó que el municipio prepara un paquete de medidas destinado a aliviar la situación económica de los trabajadores despedidos.
Entre las acciones mencionó la suspensión del cobro de tasas municipales y del servicio de agua potable, en los casos alcanzados por la asistencia.
Además, confirmó que se iniciaron gestiones ante el Gobierno de Córdoba para obtener fondos de apoyo y mercadería destinada a las familias. “El acompañamiento va a ser continuo. En todo lo que esté a nuestro alcance, saben que cuentan con nosotros”, manifestó.
“Es un comienzo de un conflicto que va a ir creciendo”
Consultado por Nuevo Día sobre la posibilidad de que la situación se agrave, Björklund fue contundente: “Totalmente. Ya se va a agudizar”.
El intendente consideró que el impacto podría extenderse más allá de Noetinger y alcanzar también a Marcos Juárez, donde Metalfor posee otra planta industrial.
En ese sentido, hizo referencia a información transmitida a los trabajadores sobre la estructura productiva de la empresa y expresó su preocupación por el futuro laboral de ambas comunidades. “Esto hay que manejarlo con mucho tacto. Es un comienzo de un conflicto que se va a ir creciendo a lo largo del tiempo. Esperemos que no sea así”, sostuvo.
Un pedido de cautela y respuestas
Björklund pidió actuar con cautela y evitar situaciones de violencia que puedan perjudicar los futuros reclamos de los trabajadores. Al mismo tiempo, cuestionó que los empleados despedidos aún no hayan recibido el dinero correspondiente a sus desvinculaciones. “La empresa debería hacer el esfuerzo, mínimamente, de pagar la indemnización y esto se calmaría automáticamente”, expresó.
Finalmente, el intendente se mostró conmovido por la situación de vecinos que, en algunos casos, trabajaron durante décadas en la fábrica. “Duele. Son vecinos, son gente que queremos y esto no tendría que estar pasando”, concluyó.
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Fotos y videos: Nuevo Día



