Consciente del rol del deporte, el entrenador del Club Leones destacó la importancia de la formación integral. Este año, quiere dedicarse plenamente a la Medicina.
“En nuestra escuela de natación, ganar no es únicamente subir a un podio o conseguir una medalla; ganar es ser mejor que uno mismo el día anterior. Buscamos formar personas que comprendan que el verdadero éxito es la superación constante”, le dijo Pablo Martín López (39) a Nuevo Día.
El entrenador del equipo de natación del Club Leones es médico, profesor de Educación Física y licenciado en Ciencias del Ejercicio. Si bien a lo largo de esta entrevista insistió con que el objetivo de la formación que brinda en la institución triguera se centra en el proceso más que en los resultados, su trabajo también se traduce en una exitosa carrera colmada de medallas.
Entre los principales logros alcanzados por el entrenador, se destaca su desempeño como formador de Rocío Corrá, campeona sudamericana en los Juegos Odesur 2013, quien un año antes también obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato Sudamericano Juvenil 2012. Ambos torneos se disputaron en Lima (Perú).
Además de Rocío, López entrenó a los nadadores Juan Cruz Teres, Stefano Tazzioli y Luca Penna, quienes a lo largo de estos años consiguieron más de 20 títulos en campeonatos nacionales de la Confederación Argentina de Deportes Acuáticos (CADDA), desde el primero hasta el tercer puesto.
A ellos se les suman otros campeones provinciales en categorías federadas, promocionales y de aguas abiertas. En todos los casos, López estuvo acompañándolos no sólo para inculcarles habilidades que les permitan destacarse en el agua sino también en sus vidas.
“Entiendo la natación como una verdadera escuela de formación. Cuando hablamos de una escuela, no pensamos únicamente en enseñar una técnica deportiva, sino en un espacio donde los chicos aprenden a desenvolverse con seguridad en el medio acuático, disfrutan del deporte y, sobre todo, incorporan valores y hábitos saludables que los acompañarán durante toda la vida”, aseguró.


Dedicación, compromiso y amor por lo que uno hace
Luego de formarse en la natación desde los 5 años con Luis “Tunga” Crivelli y en su etapa adolescente con Horacio Pochetino -quien le “abrió las puertas del más alto nivel de la natación argentina”, según López- a sus 18 años el deportista decidió retirarse de la competencia para estudiar el Profesorado de Educación Física.
Antes de esa decisión, ya había representado al Club San Martín de Marcos Juárez, al Club Universitario de Córdoba y al Club Estudiantes de Paraná, por lo que el leonense sabe muy bien que entrenar duro no siempre se traduce en el éxito esperado, una máxima que lo guía actualmente ante sus alumnos.
“Viví en carne propia lo que significa esforzarse durante años sin que los resultados acompañen. En mi infancia y adolescencia experimenté la frustración de no alcanzar algunas metas deportivas, y esa experiencia fue fundamental para mi crecimiento. Con el tiempo, entendí que un título o una medalla no definen el valor de una persona. Como entrenador, siento una enorme responsabilidad porque no solo estamos formando a deportistas, sino también a futuras personas de bien”, reflexionó.
¿Desde qué año entrenás en el Club Leones?
PL: Comencé a principios de 2011, luego de recibir una propuesta de la comisión de natación de ese momento. El profesor Crivelli había decidido enfocarse en la enseñanza de la escuela de natación y dejar el equipo competitivo, por lo que me ofrecieron asumir ese desafío. Fue una etapa muy enriquecedora en la que logramos conformar un gran equipo de trabajo junto a dirigentes, familias y nadadores y obtener importantes resultados deportivos.


¿Cómo siguió esa etapa?
PL: En 2016, dejé el club para radicarme en Rosario, donde continué mi formación universitaria y, tiempo después, inicié la carrera de Medicina. En 2025, mientras realizaba mis prácticas en el Hospital Abel Ayerza de Marcos Juárez, surgió la posibilidad de regresar al Club Leones debido a una vacante en el área de competición. Acepté con mucha ilusión y, desde entonces, continúo desempeñándome.
¿Qué aspectos priorizás en los entrenamientos?
PL: Nuestra propuesta respeta los tiempos de crecimiento de cada nadador. En una primera etapa, el niño aprende a nadar a través del juego y la exploración. Luego, comienza a aprender a entrenar desarrollando hábitos, disciplina y compromiso. Más adelante, durante la adolescencia, empieza a entrenar para formar parte de torneos y, finalmente, entre los 16 y 18 años, llega el momento de competir para alcanzar su mejor rendimiento.
¿Qué cantidad de nadadores tenés a cargo?
PL: La escuela de natación del Club Leones cuenta con más de 20 nadadores en formación y 4 federados. De ellos, 2 compiten en la categoría Promocional y 2 en la categoría Federados nacionales.
Además, durante la próxima temporada de verano, nuevos nadadores darán el paso hacia la categoría Promocional, lo que permitirá seguir fortaleciendo el semillero del club y garantizar la continuidad del proyecto deportivo en los próximos años.



Recién hacías hincapié en una formación integral, más allá de los resultados. ¿Qué enseñanzas recibidas en tu adolescencia aplicás hoy como entrenador?
PL: Más allá de los resultados, intento transmitir que los verdaderos logros son la constancia, la dedicación, el compromiso y el amor por lo que uno hace. Las medallas son una consecuencia del trabajo, pero nunca el objetivo principal.
Estoy convencido de que el futuro de una sociedad comienza a construirse en estos pequeños espacios. Los chicos que hoy aprenden valores dentro de un club serán mañana profesionales, trabajadores o dirigentes que llevarán consigo todo lo aprendido durante su formación deportiva.
Semillas que crecen en piletas
La escuela de natación del Club Leones viene atravesando cambios acordes con la evolución de sus nadadores. Asimismo, en 2026 se renovó gran parte del cuerpo de profesores. En esta nueva etapa, también comenzó a forjarse una generación que busca continuar con el exitoso legado triguero.
“Actualmente, la escuela cuenta con más de 20 chicos en formación, que viven la competencia como una experiencia de aprendizaje y diversión, que es el principal objetivo en esta etapa”, sostuvo López.
A ellos se les suman 8 nadadores en proceso de desarrollo hacia el nivel federado, quienes participan en torneos zonales y provinciales para ir adquiriendo experiencia. En el nivel federado hay 2 nadadores promocionales y 2 federados nacionales, quienes representan al club en el circuito provincial y en los campeonatos nacionales de la CADDA.
Uno de ellos es Luca Penna, una de las máximas estrellas deportivas de Leones. Este año, el joven triguero integró el seleccionado argentino de natación y representó al país en el Campeonato Panamericano Juvenil disputado en Colombia.
¿Cuál es tu balance de los desempeños alcanzados?
PL: El balance es ampliamente positivo. Confiamos en el trabajo que realizamos día a día y en el proyecto que lleva adelante el Club Leones. Sabemos que el crecimiento deportivo no ocurre de un día para otro, sino que es el resultado de muchos años de esfuerzo, planificación y acompañamiento.
Por eso, valoramos cada pequeño avance, porque entendemos que los grandes logros son la consecuencia de un proceso sostenido en el tiempo. Como entrenador, no hay mayor satisfacción que ver a un alumno crecer, aprender a superar las dificultades y, con el tiempo, agradecer las enseñanzas recibidas.

Hace unos meses, en una nota con Nuevo Día, dijiste que «la eficiencia de Leones en la formación de nadadores competitivos es 50 veces superior al promedio provincial». ¿Cómo llegaste a ese análisis?
PL: Ese análisis surgió al comparar la capacidad de Leones para formar nadadores de alto nivel en relación con su población. Nuestra ciudad cuenta con aproximadamente 10 mil habitantes, lo que representa alrededor del 0,27% de la población de la provincia de Córdoba, que supera los 3,8 millones de habitantes aproximadamente.
Sin embargo, desde el Club Leones logramos formar 2 nadadores que hoy compiten en el máximo nivel nacional y que, incluso, han representado a Córdoba y a la Argentina en competencias internacionales.
Si toda la provincia produjera nadadores con la misma frecuencia que Leones, debería contar con aproximadamente 740 deportistas de ese nivel. Esa comparación permite dimensionar el enorme trabajo que se realiza desde hace muchos años en nuestro club.
Más allá de las estadísticas, creo que este presente es el resultado de un proyecto sostenido en el tiempo, del compromiso de muchas personas y de una institución que siempre apostó por la natación. El verdadero éxito está en haber construido una cultura deportiva que sigue formando personas y deportistas, generación tras generación.

Para que todo ese proceso pueda seguir evolucionando, siempre es bueno detenerse a evaluar lo realizado con el fin de seguir mejorando. En ese sentido, el profesor le dijo a este medio que el principal objetivo para 2026 radica en fortalecer la escuela y continuar invirtiendo en materiales y elementos de entrenamiento.
“Queremos que cada vez más chicos se acerquen al deporte, aprendan a disfrutar del agua y encuentren en el club un espacio de formación y contención”, indicó el entrenador.
Asimismo, la institución se encuentra desarrollando un programa junto a profesores de Educación Física de escuelas secundarias para entusiasmar a más jóvenes a nadar. En paralelo, sigue promoviendo la natación para adultos. En todos los casos, la apuesta siempre es colectiva.
“Creemos que para formar un campeón o una campeona no alcanza con entrenar bien. Es necesaria la participación de las familias, de los profesores, de la institución y de toda la comunidad. El éxito deportivo siempre es el resultado del trabajo en equipo. Nadie llega solo”, aseguró López.
Nuevas metas
Luego de años como entrenador, por estos días, Pablo López se encuentra en una nueva etapa personal y profesional. “Mi proyecto es dedicarme de lleno a la Medicina y, en un futuro cercano, realizar la residencia en Cardiología en Rosario. Es un desafío que requiere todo mi compromiso, pero que afronto con la misma pasión con la que siempre viví el deporte”, le confesó a Nuevo Día.
Mientras se prepara para enfrentar esa meta, el entrenador anhela dejar su huella en una institución que ya forma parte de la historia del deporte cordobés debido al excelente desempeño de sus nadadores y equipos técnicos.
“Mi principal objetivo es dejar un legado –aseveró- Quiero aprovechar estos meses para seguir formando a los nuevos profesores, transmitirles la experiencia adquirida durante estos años y dejar un proyecto sólido que continúe creciendo, más allá de las personas”.

A nivel personal, López buscará volver a competir, mantenerse saludable y disfrutar de la natación desde otro lugar. “En definitiva, el verdadero objetivo siempre fue el mismo: hacer lo que amamos y ser felices. Justamente, eso es lo que intento transmitirles todos los días a mis alumnos”, dijo.
Luego de décadas en el ámbito deportivo, su trayectoria forjada en torneos de diferentes categorías sumada a la formación académica, le permiten pensar la práctica deportiva más allá de los podios.
“Estoy convencido de que el deporte es una de las herramientas más valiosas para mejorar la calidad de vida. La evidencia científica demuestra que sus beneficios alcanzan no solo la salud física, sino también el bienestar mental y social. Por eso, nunca es tarde para volver: a los 5, a los 15, a los 35 o a cualquier edad. Siempre es un buen momento para empezar o retomar una actividad física”, comentó el profesor.
Fotografías: María Alejandra Gallo (Nuevo Día). Pablo López.






