Germán Antonio Ríos y TDV Diana hicieron historia para la equitación argentina al conquistar, en el Haras Cooper de Brasil, el Campeonato Sudamericano de Caballos Jóvenes de 6 años.
El jinete argentino se consagró campeón sudamericano junto a la yegua tras una actuación memorable en el Haras Cooper, en Campinas (Brasil). Entre 29 binomios participantes, solo cinco accedieron al desempate, donde el binomio argentino logró una actuación impecable para quedarse con el título continental, alcanzando el mayor logro de su carrera deportiva.
Hay victorias que se celebran y otras que quedan grabadas para siempre en la historia. La conquista del Campeonato Sudamericano por parte del jinete junto a Diana pertenece a esa segunda categoría y juntos llevaron la bandera argentina a lo más alto del podio.

El título representa mucho más que una victoria deportiva. Para Germán significa la concreción del sueño más importante de su carrera y un logro histórico para la equitación argentina.
“Es el mayor logro de mi carrera deportiva. Detrás de este campeonato hay muchos años de sacrificio, esfuerzo y dedicación. Representar a la Argentina y obtener este título es un orgullo que voy a llevar conmigo para toda la vida.”
Pero detrás de cada gran conquista existe un gran equipo. Por eso, el flamante campeón quiso destacar especialmente a quienes hicieron posible este sueño.
Su primer agradecimiento fue para José María Randazzo, propietario de Diana y del Haras TDV (Tierra de Vida), por confiarle la posibilidad de montar y desarrollar sus caballos.
También expresó un profundo reconocimiento a Augusto Caviglia, manager del Haras, quien creyó en su trabajo desde el primer día y le brindó la oportunidad de representar a la institución, además de confiarle la preparación de caballos de distintos propietarios.

Un reconocimiento especial fue para su entrenador, Nahuel Pérez Salgado, uno de los jinetes más destacados de la actualidad por su trayectoria y permanentes resultados deportivos, y para Matías Mellino, petisero del equipo, quien lo acompañó toda la gira por Brasil con un trabajo silencioso, incansable y fundamental para alcanzar este objetivo.
German también dedicó este logro a su pareja, Karen Marcial, compañera de vida y de profesión, con quien comparte la pasión por los caballos y el trabajo cotidiano; a toda su familia, que lo acompaña incondicionalmente desde la distancia; y a cada integrante de su equipo: petiseros, herreros, veterinarios, sponsors, amigos y colaboradores que forman parte de este camino.

Sin embargo, cuando habla de Diana, las palabras adquieren un significado diferente. “Entreno más de quince caballos de competición, pero con Diana siento algo que nunca experimenté en mis 27 años dentro de este deporte. Cuando entramos a la pista, el tiempo se detiene. Solo existimos ella y yo. Me transmite una confianza absoluta y una libertad que me permite intentar hasta aquello que parece imposible. Es una sensación que solo quienes viven el mundo del caballo pueden comprender. El primer día que la monté les dije a los que estaban conmigo que era una yegua especial. Hoy, después de casi cuatro años juntos, estoy más convencido que nunca.”
La consagración de Germán Antonio Ríos y TDV Diana trasciende el resultado deportivo. Es el reflejo de una vida dedicada a la equitación, de un equipo que creyó en un proyecto y de un vínculo único entre un jinete y su yegua.
Porque algunos campeonatos se ganan con talento. Otros con trabajo. Pero los que quedan para siempre en la memoria del deporte se construyen, además, con confianza, pasión y una conexión capaz de detener el tiempo.
Fotos: Germán Rios.






