El pasado 1º de julio, Peyca cumplió 50 años. Sin embargo, los orígenes de esta empresa leonense creada entre Roberto “Beto” Pelizzari y su primo, Osvaldo Capomassi, se remontan casi 80 años atrás, cuando en 1947 la familia Pelizzari adquirió una pequeña fábrica de soda en sifones bajo el nombre de Pelizzari Hermanos y Castaño.
“Ese mismo año nacía “Beto”, hijo de Vicente, uno de los hermanos”, le contó a este medio Romina Pelizzari, una de las actuales encargadas de la firma junto a su esposo, José María Sachetti, y sus hijos.
En la actualidad, esta empresa es referente en el mercado regional de aguas y de sodas. Sus sifones y bidones están presentes en cientos de hogares y las botellitas de agua, con su típico logotipo de letras rojas, acompañan importantes eventos públicos y privados.

“Década tras década, la empresa se fue consolidando. Atravesamos tiempos difíciles, cambios y desafíos propios de cada época, pero siempre manteniendo el mismo compromiso: apostar al trabajo, a la calidad y a hacer las cosas de manera sostenida. Gracias a eso, hoy somos reconocidos por nuestros productos, la continuidad de nuestro servicio y la confianza que supimos construir a lo largo de los años”, le dijo la hija de Roberto “Beto” Pelizzari a Nuevo Día.
En su fábrica ubicada en bulevar Colón 1.248, Peyca sigue un legado que fue creciendo de generación en generación. Tal como aseguran desde la firma, sus integrantes nacieron entre sifones y decidieron continuar el camino marcado por la familia con compromiso y responsabilidad.
“Ocho décadas después, ese legado familiar sigue vivo por elección, por orgullo y por amor a una historia que nos atraviesa. Porque más que un emprendimiento, Peyca es parte de nuestra identidad y un puente que une a las distintas generaciones de nuestra familia”, dijo Romina.
En la actualidad, ¿quiénes les acompañan en la fábrica?
RP: Actualmente, contamos con personal operativo y administrativo, además de repartidores y distribuidores independientes que aseguran la llegada de nuestros productos a hogares y empresas. También disponemos de un equipo técnico integrado por una ingeniera en Alimentos y un ingeniero en Seguridad e Higiene, quienes garantizan la calidad y el cumplimiento de las normativas.

Además de soda, ¿qué líneas de productos ofrecen?
RP: Nuestra empresa ofrece una amplia variedad de presentaciones que incluyen soda en sifón retornable de 1,5 litros y de medio litro, agua en botellas de 500 centímetros cúbicos, bidones descartables de 5 y 10 litros y bidones retornables de 12 y 20 litros. Asimismo, contamos con dispensers de agua de mesada y frío/calor. Algo que nos caracteriza es el servicio de entrega a domicilio.
¿Cuáles son las más demandadas?
RP: Todas las líneas mantienen un movimiento sostenido, aunque en los últimos años se observa una marcada tendencia a un mayor consumo de agua.

En promedio, ¿cuál es el nivel de producción mensual?
RP: Varía según la estación: en verano, se incrementa notablemente. Trabajamos siempre para acompañar la demanda y asegurar disponibilidad constante.
¿En qué ciudades venden?
RP: Realizamos distribución en poblaciones cercanas, abarcando un radio de 100 kilómetros aproximadamente. En la actualidad, llegamos de manera regular a 12 localidades de la región, garantizando un servicio semanal en cada una de ellas.
Reorganizar y reacondicionar la planta, la meta para 2026
En un país con ciclos y crisis económicas que les exigen una gran capacidad de adaptación a las pequeñas y medianas empresas, lograr mantener una marca por más de medio siglo representa un logro muy importante.
Ese desafío no sólo requiere de innovación tecnológica para conservar la calidad de la producción, sino también conocer las nuevas tendencias del mercado y estar atentos a las necesidades del público que, después de tantas décadas, se va renovando.
¿De dónde obtienen el agua para los productos y qué procesos aplican para garantizar su calidad?
RP: El agua proviene del servicio de red local, pero contamos con un sistema de purificación de última generación, diseñado con tecnología innovadora que nos permite garantizar su calidad, pureza y seguridad en cada etapa del proceso.
Ese sistema abarca cloración en tanque para la eliminación de microorganismos; filtro de carbón activado que mejora el sabor y olor, reduce cloro, residuos orgánicos y ciertos contaminantes; ósmosis inversa, lo cual retira sales, minerales en exceso y partículas, dejando un agua de alta pureza; y ozonización para la desinfección final, que asegura un producto inocuo.
Entre cada etapa se aplican filtros intermedios que refuerzan el proceso. Además, contamos con todos los controles de higiene. La empresa se encuentra habilitada bajo RNPA, RNE y todas las certificaciones correspondientes, lo que respalda la trazabilidad y la seguridad de cada uno de nuestros productos.

Con más de medio siglo en el mercado, seguramente sus clientes fueron cambiando. Hoy, ¿cuál es el perfil principal de ellos?
RP: Nuestro perfil de clientes es muy amplio: desde familias con bebés hasta adultos mayores. También, jóvenes que empiezan a vivir solos y hogares que priorizan consumir agua de buena calidad. A esto se suman empresas e instituciones que brindan servicio para su personal.
Falta muy poco para que finalice 2025, ¿cuál es el objetivo en esta etapa del año?
RP: El objetivo es seguir creciendo en ventas, especialmente aprovechando la mayor demanda de verano.
¿Tienen previsto lanzar algún producto nuevo?
RP: Por ahora, no se prevén productos nuevos.
¿Y para 2026?
RP: De cara al 2026, el objetivo es reorganizar y reacondicionar la planta. La empresa acaba de adquirir una llenadora de sifones de mayor capacidad para modernizar y agilizar el proceso de producción. También, proyectamos incorporar una nueva máquina para el envasado de agua en bidones retornables con el fin de trabajar con más eficiencia y reducir tiempos. Además, estamos evaluando la incorporación de nuevos distribuidores para seguir fortaleciendo nuestra marca en la región y acompañar el crecimiento sostenido de la empresa.

En julio cumplieron 50 años. ¿Qué balance hacen?
RP: En líneas generales, el balance es positivo. Seguimos creciendo gracias al trabajo constante y a la decisión de invertir siempre en nuevas tecnologías. Peyca es familia. Nuestra empresa nace, crece y se sostiene como una firma familiar y eso se refleja en la dedicación diaria, en el compromiso por mejorar y en la satisfacción de saber que nuestro recorrido sigue consolidándose con el tiempo.
La idea es sostener este camino, continuar innovando y que las próximas generaciones encuentren un proyecto vivo, del que puedan sentirse parte.
Por Cristian Walter Celis.
Fotografías: Nuevo Día.


